Ya estamos aquí de nuevo para retomar un tema, como anuncié hace poquitos días en Twitter, y que no es otro que el del fantástico mundo relojero ligado al automóvil.
Como os dije, muchos han sido los fabricantes de relojes que de una u otra forma han ligado sus intereses a los de alguna marca o algún evento automovilístico histórico, siempre con objetivos comerciales pero con distintos niveles de colaboración, enfoques y mejor o peor resultado.
De todas ellas a mí particularmente hubo una que allá por mediados-finales de los 90 y principios de 2000 me llamó mucho la atención y fue la realizada entre la relojera suiza de primer nivel GIRARD-PERREGAUX y la marca de coches de competición por excelencia, FERRARI.





